Mostrando entradas con la etiqueta Elena Haro Cañada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elena Haro Cañada. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de enero de 2017

Mértola, Beja, Portugal

POBLADO MINERO EN RELACIÓN CON LA MINA DE SAO DOMINGOS (MÉRTOLA, BEJA, PORTUGAL)

El poblado minero de Sao Domingos se encuentra en la zona de Mertola, junto al río Guadiana y sobre una colina. Con ello, las minas de Santo Domindo ya eran exploradas desde época romana.

En un principio se cree que dicho poblado se puso ahí como un campamento para luchar contra los propios lusitanos (GOMES FERREIRA, 2012: 34) y, con el tiempo, se convirtió en una de las ciudades más importantes de la Lusitania romana, ubicada en un enclave estratégico debido al puerto fluvial del río Guadiana.

Este yacimiento se encuentra directamente relacionado con dos minas, de diversos minerales (plata, oro, cobre, zinc...), como son la de Valongo y la de Tresminas, centrándose en la plata, el oro y el cobre.
“Minas de Tresminas”
Encontrado en GOMES FERREIRA, 2012: 56.

Con ello, en relación con la primera mina, explotada entre los siglos I y II d.C., se han encontrado diversas estructuras como almacenes, termas, casas para que habite la gente, consejos administrativos, cuarteles, complejos industriales (posiblemente en relación con los metales), edificios administrativos, lojas, mercados, santuarios y templos (GOMES FERREIRA, 2012: 57). En concreto, diversos elementos que demuestran que estamos ante una ciudad de tal importancia como se ha mencionado con anterioridad.

Con ello, hay restos que se han cubierto por construcciones de época medieval. Por ejemplo, la muralla romana será reutilizada con posterioridad en época musulmana, aunque con ciertas modificaciones. Asimismo, la necrópolis de la ciudad, que se cree que podría haberse empleado con anterioridad, se encuentra bajo la Basílica Paleocristiana de Mértola. El Castelo, al estar en una zona alta y protegida, ocupó la mayoría de las edificaciones de época romana. También la Iglesia de Santa María, que ocupó un anterior templo romano.

Pero además de la ciudad de Mértola, hay una serie de yacimientos que se relacionan con asentamiento romanos en la zona de la Sierra de Sao Domingos. Las construcciones se basan en la transformación mineral, como es el caso de pozos, galerías subterráneas, escorias y túneles (GOMES FERREIRA, 2012: 63).

Bibliografía
  • GOMES FERREIRA, A. C. (2012), A Mina de São Domingos - Passado Industrial, Futuro Turístico, Escola Superior de Hotelaria e Turismo do Estoril.
  • PÉREZ MACÍAS, J. A. y DELGADO DOMÍNGUEZ, A. (2014), “La minería romana en el suroeste ibérico”, en CPAG 24, pp. 239-265.
Elena Haro Cañada
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016-2017

Villanueva del Río y Minas, Sevilla

ORIGEN MINERO DE LA CIUDAD DE MUNIGUA (VILLANUEVA DEL RÍO Y MINAS, SEVILLA)

La ciudad de Munigua parece ser que surgió en un principio como un asentamiento romano que apareció en relación con las minas de hierro y cobre que había en su entorno. Con ello, se buscó analizar las bases económicas de la misma ciudad para conocer la estrecha relación con la metalurgia.

"Mapa que localiza la ciudad de Munigua y lo escoriales"
Encontrado en MEYER, OVEJERO ZAPPINO y BARLIEB, 2007: 204.

Desde 1986 que se estaba estudiando arqueológicamente la ciudad, hasta el 2000 no se llevó a cabo un estudio donde se pudiera estudiar la base económica de la ciudad, entre las que se relaciona la producción minero-metalúrgica. Asimismo, se realizaron unas prospecciones por parte del Instituto Arqueológico Alemán de Madrid que demostraron la importancia inicial de la minería del cobre en torno a los siglos I a.C. y I d.C. (SCHATTNER, OVEJERO ZAPPINO y PÉREZ MACÍAS, 2005: 260), que luego perdió importancia a favor del hierro.

Para no caer en excesiva información sobre las construcciones, es necesario incidir en lo que demuestra la relación con el medio metalúrgico. Con ello, cuando se volvieron a analizar los muros más antiguos y las calles, se han encontrado escorias que evidencian que “el planeamiento de minería de Minugua es tan antiguo como su descubrimiento” (SCHATTNER, OVEJERO ZAPPINO y PÉREZ MACÍAS, 2005: 256). Hasta el punto que la propia ciudad tiene numerosos escoriales en su propio núcleo urbano: escorial suroeste, oeste, norte y sureste. La metodología empleada para llegar a diferenciar las escorias del suelo fue la polarización inducida (MEYER, OVEJERO ZAPPINO y BARLIEB, 2007: 206).

Con todo, se demuestra que Munigua comenzó como un asentamiento romano con las características de campamento minero-metalúrgico que explota las mineralizaciones cercanas de cobre, que se encuentran en la mina de Manchallana-Piedra Resbaladiza y Puerto Cid (SCHATTNER, OVEJERO ZAPPINO y PÉREZ MACÍAS, 2005: 272).

Bibliografía:
  • SCHATTNER, T. G., OVEJERO ZAPPINO, G. y PÉREZ MACÍAS, J. A. (2005), “Avances sobre la producción metalúrgica en Munigua”, Habis 36, pp. 253-276.
  • MEYER, C., ULLRICH, B. y BARLIEB, C. D. M. (2007), “Archaeological Questions and Geophysical Solutions: Ground-Penetrating Radar and Induced Polarization Investigations in Munigua, Spain”, en Archaeological Prospection 14, pp. 202-212. 
Elena Haro Cañada
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016-2017

Benahavís, Málaga

POBLADO DEL CERRO COLORADO (BENAHAVÍS, MÁLAGA)

El Cerro Colorado se encuentra entre los municipios de Marbella y Benahavís, junto al río Guadaiza, siendo un lugar amesetado de manera artificial con una altura de 146 metros sobre el nivel del mar. Además, aunque ahora se encuentre a 4 kilómetros de la línea costera, se conoce que antes estaba junto al mar. Esta zona consta con un oppidum púnico que va desde el siglo IV a.C. y un asentamiento romano. Este último estaba relacionado con la minería del cobre que hay en la zona, ya que hay restos de ingeniería minera propia de los romanos (PÉREZ MACÍAS y DELGADO DOMÍNGUEZ, 2014: 52).


"Mapa de la costa mediterránea en la Antigüedad"
Encontrado en SOTO IBORRA y BRAVO JIMÉNEZ, 2006: 384.

A partir del 206 a.C. es cuando se comienza a tener constancia de la ocupación romana de dicho asentamiento. Dicha ciudad sufrirá “una remodelación urbanística cambiando los ejes de la ciudad precedente y modificando sustancialmente la planimetría urbana del asentamiento” (SOTO IBORRA y BRAVO JIMÉNEZ, 2006: 391).

De los restos arquitectónicos que se constatan muros de mampostería, así como una estructura cuadrangular hecha de opus vittatum. Asimismo, se han constatado diferentes cerámicas: Campaniense A, de paredes finas, tipos ibérico-púnicos y diversas ánforas, de las que destacan las grecoitálicas; que datan dicho asentamiento romano desde el siglo II a.C.

Apenas hay más restos que continúen el siglo II a.C., quizá hay diversos epígrafes que muestren los gentilicios de las grandes familias relacionadas con la conquista de Hispania, como es el caso de Lucio Canuleio, pretor del año 171 a.C., en el caso de Cerro Colorado (SOTO IBORRA y BRAVO JIMÉNEZ, 2006: 393).

Había muchas más construcciones pero debido a las obras de 1999, llevadas a cabo en el propio Cerro, apenas se puede saber nada de la arquitectura romana de la ciudad, ya que se llevó sus niveles arqueológicos.

Bibliografía
  • BRAVO JIMÉNEZ, S. et al. (2008), “La Segunda guerra púnica en la costa occidental malagueña. El hallazgo de Cerro Colorado Benahavís (Málaga)”, en L’Africa romana XVII, Siviglia 2006, Roma, pp. 1181-1188.
  • PÉREZ MACÍAS, J. A. y DELGADO DOMÍNGUEZ, A. (2014), “La minería romana en el suroeste ibérico”, en CPAG 24, pp. 239-265.
  • SOTO IBORRA, A. y BRAVO JIMÉNEZ, S. (2006), “Cerro Colorado: un asentamiento púnico romano en Benahavís (Málaga)”, en Mainake XXVIII, pp. 383-395.
Elena Haro Cañada
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016-2017

Calañas, Huelva

LOS POBLADOS MINEROS METALÚRGICO DE SOTIEL-CORONADA (CALAÑAS, HUELVA)

La mina de Sotiel-Coronada es una de las más importantes de la Bética romana, siendo esta una zona de abundante material arqueológico, como restos de vivienda y vías de comunicación (MACÍAS FORTES, PÉREZ MACÍAS y CARNERO ORTIZ, 2016: 27). Este complejo minero se localiza a la derecha del río Odiel, al lado de la Ermita de la Virgen de España, en Beas, y el Santuario de Nuestra Señora de la Coronada, en Calañas.
“Proyección horizontal de Sotiel-Coronada”
Encontrado en MACÍAS FORTES, PÉREZ MACÍAS y CARNERO ORTIZ, 2016: 26.

Al ubicar cronológicamente este yacimiento hay que tener en cuenta que las monedas republicanas son escasas y pudieron circular con posterioridad, por lo que no se puede demostrar que fuera de explotación republicana. Es más, según estudios de población, se cree que tuvo su momento de auge en el siglo I d.C., el cual también tendrá a partir del siglo IV (CHAVES TRISTÁN, 1987-1988: 630), funcionando posteriormente también en la Edad Media.

Hay dos centros de hábitat fundamentales: uno en el Barranco de la Coronada y otro cerca de la Ermita de la Virgen de España. En en primero hay unos restos de estructuras, siendo posiblemente el asentamiento principal (MACÍAS FORTES, PÉREZ MACÍAS y CARNERO ORTIZ, 2016: 39). Estas construcciones se hicieron a partir de lajas de pizarras unidas mediante un mortero de barro y se asientan directamente sobre la roca. Asimismo, hay restos de pavimentación también realizado en pizarra. En la otra zona, hay restos romanos en la Cumbre del Abad con muros similares a los encontrados en el Barranco de la Coronada y restos de cerámica, como ánforas que se ubican en torno al siglo I a.C. Con ello, el conjunto del poblamiento llega a medir unas 5 hectáreas.

“Restos de muros de Sotiel-Coronada”
Encontrado en PÉREZ MACÍAS y DELGADO DOMÍNGUEZ, 2014: 265

También se ha localizado una zona de enterramiento en relación con este asentamiento, caracterizada por introducir a los difuntos en jarros lacrimatorios, es decir, empleaban la inhumación (MACÍAS FORTES, PÉREZ MACÍAS y CARNERO ORTIZ, 2016: 39). Pero la mayoría de esta información ha sido de noticias publicadas, no de trabajos arqueológicos.

Bibliografía
  • CHAVES TRISTÁN, F. (1987-1988), “Aspectos de la circulación monetaria de dos cuencas mineras andaluzas: Riotinto y Cástulo (Sierra Morena)”, en Habis 18-19, pp. 613-637.
  • MACÍAS FORTES, R., PÉREZ MACÍAS, J. A. y CARNERO ORTIZ, F. (2016), “Minería antigua en Sotiel-Coronada (Calañas, Huelva)”, en Re Metállica 26, pp. 27-41.
  • PÉREZ MACÍAS, J. A. y DELGADO DOMÍNGUEZ, A. (2014), “La minería romana en el suroeste ibérico”, en CPAG 24, pp. 239-265.
Elena Haro Cañada
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016-2017

Nerva, Huelva

ASENTAMIENTOS ROMANOS RELACIONADOS CON LA EXPLOTACIÓN DE COBRE EN LA ZONA DE LA MARISMILLA

 2.   POBLADO MINERO-METALÚRGICO DE TRES CRUCES (NERVA, HUELVA)

El hábitat de la zona de Marismilla se compone por siete yacimientos relacionados con el centro de población que se encuentra en torno al río Tinto. Así, al norte, en Tres Cruces, hay un poblado junto con una necrópolis y un lugar dedicado a la producción metalúrgica, ya que se encuentra directamente relacionado con un escorial de cobre. Esta zona se encuentra exactamente entre el río Tinto y los vacíes de mineral.

Este conjunto fue excavado durante la segunda mitad del siglo XX y se relacionó con un escorial de cobre situado a los márgenes del río Tinto. (PÉREZ MACÍAS, DELGADO DOMÍNGUEZ y REGALADO ORTEGA, 2012: 58). Se identificó el lugar de población debido a la existencia de cerámica de terra sigillata (cerámica común dentro de Roma, suele ser de color rojo), de tipo común (cerámica sin decoración) y restos de construcciones, como son tambores de columnas. Asimismo, se encontró una moneda de Antonino Pío que da cierta cronología al yacimiento, ya que se pudo emplear tras el imperio de este, ubicando su cronología entre el 138 y 161 d.C. (DE LA BANDERA ROMERO ET AL., 2001: 547).

En cuanto a las estructuras, se encuentran una serie de muros con un gran grosor, implicando unas construcciones que cuenten con un piso superior, llegando a haber secciones de 2,5 metros aún conservadas (PÉREZ MACÍAS, DELGADO DOMÍNGUEZ y REGALADO ORTEGA, 2012: 72), posiblemente siendo un lugar de almacenamiento o una casa-bloque.

“Restos del poblado romano de Tres Cruces”
Encontrado en PÉREZ MACÍAS y DELGADO DOMÍNGUEZ, 2014: 264.

"Estructuras del poblado de Tres Cruces" 
Encontrado en PÉREZ MACÍAS y DELGADO DOMÍNGUEZ, 2012: 59.

Actualmente, el poblado de Tres Cruces junto con su necrópolis, caracterizada por tener enterramientos en cista, se encuentra dentro de los BIC arqueológicos de la provincia de Huelva (ROMERO MACÍAS, E. M. ET AL., 2004: 25).

Este poblado salió a la luz junto con el de Marismilla, explicado con anterioridad. Este último estaba mucho más desarrollado y mucha información recogida es a partir de la explicación del entorno del mismo. Con ello, se le suma que la mayoría de este espacio se encuentra afectado por construcciones contemporáneas, de ahí que haya problemas en analizar la escasa información.

Bibliografía:
  •      de la BANDERA ROMERO, M. L. et al. (2001), “Diagnóstico arqueológico de urgencia en Marismilla y su entorno (Nerva, Huelva)”. En III actividades de urgencia. Vol. 1, Anuario arqueológico de Andalucía, 2001, Junta de Andalucía, pp. 545-553.
  •          PÉREZ MACÍAS, J. A., DELGADO DOMÍNGUEZ, A. y REGALADO ORTEGA, M. C., (2012), “El asentamiento romano en el paraje de Marismilla (Riotinto-Nerva, Huelva)”. En PÉREZ MACÍAS, J.A., CARRIAZO RUBIO, J. L. y GAVILÁ CEBALLOS, B. (coord.), Paisajes, tiempo y memoria: acercamientos a la historia de Andalucía, pp. 45-82.
  •           PÉREZ MACÍAS, J. A. y DELGADO DOMÍNGUEZ, A. (2012), “Paisaje y territorio de Riotinto en época romana”. En MAR ZARZALEJOS PRIETO, M., HEVIA GÓMEZ, P. y MANSILLA PLAZA, L. (eds.), Paisajes mineros antiguos en la Península Ibérica. Investigaciones recientes y nuevas líneas de trabajo, pp. 47-67.
  •           PÉREZ MACÍAS, J. A. y DELGADO DOMÍNGUEZ, A. (2014), “La minería romana en el suroeste ibérico”, en CPAG 24, pp. 239-265.
  •       ROMERO MACÍAS, E. M. et al. (2004), “Actuaciones sobre el patrimonio minero. Declaración sitio histórico de la cuenca minera de Riotinto”, en Re Metallica 2, pp. 23-29.
Elena Haro Cañada
Arqueología Hispanorromana, Grupo A 
Curso 2016-2017


Nerva, Huelva


ASENTAMIENTOS ROMANOS RELACIONADOS CON LA EXPLOTACIÓN DE COBRE EN LA ZONA DE LA MARISMILLA
  1.  POBLADO DEDICADO A LA MINERÍA DEL COBRE EN LA MARISMILLA (NERVA, HUELVA)

Este yacimiento se encuentra en el paraje de la Marismilla, situado en la parte más occidental del municipio de Nerva, limitando con la zona de las minas de Riotinto. De aquí nos interesa la región dedicada a la necrópolis y al hábitat, también zona de tratamiento de cobre, junto con la zona de Masa Planes donde se encuentra la mina de Planes cuyo mineral era el cobre.

Los escoriales fueron estudiados a partir de la llegada de Rio Tinto Company Limited, a finales del siglo XX, que identificó dos escoriales, uno en los alrededores de Nerva y otro en el embalse de la Marismilla. Se dataron de ocupación romana cada uno de ellos y se relacionaron directamente con la mina de Planes.

"Situación de Marismilla y su entorno"
Encontrada en PÉREZ MACÍAS, DELGADO DOMÍNGUEZ y REGALADO ORTEGA, 2012: 54.

En el escorial del embalse, se han encontrado evidencias de trincheras, así como restos de cobre y cerámicas de uso común que no han podido datarse debido a la remodelación de tierra en la zona debido a las construcciones. Asimismo, en esta zona cercana al río, hay unos muros de mampostería de pizarra con barro, con unos elementos parecidos a aliviaderos, por lo que se relacionó la estructura con el agua. A pesar de ello, por el espesor de los muros también pueden ser casas-bloque o almacenes, ya que podían tener dos pisos.

Con ello, dicho asentamiento se relacionó directamente con la mina de Planes que, como ya se ha mencionado, está dedicada al cobre. Así, “las estructuras romanas de extienden desde el pozo de acceso a la Masa planes hasta la orilla del río Tinto” (PÉREZ MACÍAS, DELGADO DOMÍNGUEZ y REGALADO ORTEGA, 2012: 70). En cambio, en la zona de acceso a Masa Planes, se han encontrado restos de estructuras romanas, muros de mampostería y muros y pavimentos de ladrillo. Así, toda esta región se ha establecido como zona de asentamiento de mineros relacionados con la metalurgia del cobre de unos 300 metros de longitud (PÉREZ MACÍAS, DELGADO DOMÍNGUEZ y REGALADO ORTEGA, 2012: 73). 

"Estructuras de Marismilla"
Encontrada en PÉREZ MACÍAS, DELGADO DOMÍNGUEZ y REGALADO ORTEGA, 2012: 72.

Los materiales encontrados en el mismo asentamiento fueron cerámicas de uso común (sin decoración), de terra sigillata (cerámica roja típica del mundo romano), de paredes finas, ánforas o vidrios, cuya cronología no es anterior al siglo I d.C. al siglo II. A pesar de todo, hay una gran cantidad de monedas que confirman las fechas hasta el siglo IV (PÉREZ MACÍAS, DELGADO DOMÍNGUEZ y REGALADO ORTEGA, 2012: 78), aunque no son suficientes como para poder confirmar alguna teoría.

"Cerámicas de Marismilla"
Encontrado en PÉREZ MACÍAS, DELGADO DOMÍNGUEZ y REGALADO ORTEGA, 2012: 74.

Se encuentra relacionada con una necrópolis que tiene enterramientos de incineración del siglo I y sepulturas de inhumación en fosas hechas con tégulas de los siglos III y IV (PÉREZ MACÍAS y DELGADO DOMÍNGUEZ, 2012: 61). 

Actualmente, tanto la zona del poblado de Marismilla, como su necrópolis están considerados BIC arqueológicos de la provincia de Huelva (ROMERO MACÍAS ET AL., 2004: 25).

Bibliografía:
  •        de la BANDERA ROMERO, M. L. et al. (2001), “Diagnóstico arqueológico de urgencia en Marismilla y su entorno (Nerva, Huelva)”. En III actividades de urgencia. Vol. 1, Anuario arqueológico de Andalucía, 2001, Junta de Andalucía, pp. 545-553.
  •           PÉREZ MACÍAS, J. A., DELGADO DOMÍNGUEZ, A. y REGALADO ORTEGA, M. C., (2012), “El asentamiento romano en el paraje de Marismilla (Riotinto-Nerva, Huelva)”. En PÉREZ MACÍAS, J.A., CARRIAZO RUBIO, J. L. y GAVILÁ CEBALLOS, B. (coord.), Paisajes, tiempo y memoria: acercamientos a la historia de Andalucía, pp. 45-82.
  •            PÉREZ MACÍAS, J. A. y DELGADO DOMÍNGUEZ, A. (2012), “Paisaje y territorio de Riotinto en época romana”. En MAR ZARZALEJOS PRIETO, M., HEVIA GÓMEZ, P. y MANSILLA PLAZA, L. (eds.), Paisajes mineros antiguos en la Península Ibérica. Investigaciones recientes y nuevas líneas de trabajo, pp. 47-67.
  •       ROMERO MACÍAS, E. M. et al. (2004), “Actuaciones sobre el patrimonio minero. Declaración sitio histórico de la cuenca minera de Riotinto”, en Re Metallica 2, pp. 23-29.
Elena Haro Cañada
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016-2017

sábado, 21 de enero de 2017

Benahavís, Málaga

POBLADO MINERO DE ÉPOCA ROMANO-REPUBLICANA DEL CERRO DEL CARDENILLO

El yacimiento minero de El Cardenillo tiene unos indicios de explotación entre los siglos II y I a.C., llegando a ser una de las minas destacables del sudeste de España (BLÁZQUEZ, 1991: 45). Este yacimiento se encuentra junto al río Gadalmansa, “sobre la dorsal de un estrecho promontorio que discurre paralelo al cauce fluvial, en sentido norte-sur”  (ROMERO SILVA ET AL., 2013: 28). Así, en la ladera este, donde hay una pendiente dirección al río, nos encontramos las minas de cobre; en cambio, en su parte superior nos encontramos los restos de un poblado, relacionado con la explotación del cobre, que mediría menos que una hectárea.

Imagen que muestra la ubicación de las minas.
Encontrado en ROMERO SILVA ET AL., 2013: 11.
El problema de dicho yacimiento es que, al construir un depósito de aguas, se destruyó en su gran parte, de manera que hasta que no intervinieron los servicios técnicos del Área de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Estepona no se pudieron analizar los restos arqueológicos de la zona (ROMERO SILVA ET AL., 2013: 28). Con ello, cuando comenzaron a estudiar el Cerro, se encontraron unas bases de cimentaciones realizadas con cantos rodados que se pueden identificar con una muralla de un poblado.

En cuanto a restos arqueológicos, predominan las cerámicas con los restos de escorias (figura 2), relacionando en lugar de asentamiento con la producción minera de las minas cercanas. Así, comenzando con los restos cerámicos, lo que más aparece son ánforas de diferentes formas y vasos (figura 3). Las ánforas son cilíndricas, en su mayoría, y posiblemente empleadas para salazones, cuyas cronologías son del siglo II y I a.C., por lo que en época de control romano a pesar de que son de tipología tardopúnica típica de la región de Andalucía Oriental (ROMERO SILVA et al., 2013: 33). Otro tipo de resto son ánforas vinarias grecoitálicas tardías, como ánforas salarias, ubicadas cronológicamente en torno al siglo I a.C.

Restos de escorias del yacimiento.
Encontrado en ROMERO SILVA ET AL., 2013: 30.
Restos de ánforas hallados en la superficie del Cerro
Encontrado en ROMERO SILVA ET AL., 2013: 31.

Asimismo, se han encontrado vasos relacionados con la preparación de alimentos y contenedores de tamaño mediano, cuyos materiales coinciden con la situación geológica de la zona, por lo que son autóctonos. Los hay de formas abiertas, como platos bizcochados púnicos, fuentes-morteros y lebrillos profundos con carenas en el cuerpo y cuello; y de formas cerradas, como jarros monoansados y orzas de cuerpo que tienen en la unión con el cuello una carena marcada.

Restos de cerámica común descubiertos en el Cerro.
Encontrado en ROMERO SILVA ET AL., 2013: 32.

Finalmente, hay cerámica relacionada con la manipulación de alimentos como “una olla de perfil ovoide con borde vuelto y un plato con el mismo borde, desgrasante fino y partículas negras que recuerdan a las cerámicas itálicas (ROMERO SILVA ET AL., 2013: 33).

Como ya se ha mencionado, el yacimiento se comenzó a analizar en unas malas circunstancias, ya que muchos restos estaban descontextualizados. A pesar de ello, las cerámicas han dado unos datos cronológicos, ubicando el yacimiento entre el siglo II y I a.C., ya que en época de Augusto esta tipología púnica casi desaparece (ADROHER SILVA, 2008: 190). Con ello, se está mostrando una continuidad de las formas de vida de las personas que vivían antes de la ocupación romana, lo que no implica que los que controlaban dicha mina fueran los púnicos. Estamos ante un poblado que explota las minas bajo el control romano que, al contactar con esta población, les hizo entrar en contacto con las cerámicas itálicas.

A pesar de todo, es un yacimiento poco estudiado del que apenas hay un artículo de revista y aún queda mucho más por conocer y averiguar sobre él.

Bibliografía principal

  •  ROMERO SILVA, J. C., et al. (2013), “Las minas de cobre y el yacimiento de época romano-republicana del Cerro del Cardenillo, río Guadalmansa (Benahavís, Málaga), en Taurunna 3, pp. 9-55.
Bibliografía secundaria:

  •      ADROHER AUROUX, A. M. (2008), “La cerámica de tradición púnica (siglos III-I a. C.)”. En. BERNAL CASASOLA, D. y RIBERA I LACOMBA, A. (eds.), Cerámicas hispanorromanas. Un estado de la cuestión, Universidad de Cádiz, pp. 189-200.
  •         BLÁZQUEZ, J. M. (1991), Historia del Mundo Antiguo 54: Agricultura y minería romanas en el Alto Imperio, Akal, Madrid. 

ELENA HARO CAÑADA
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016 – 2017

domingo, 18 de diciembre de 2016

Otero de Herreros (Segovia)

EL YACIMIENTO MINERO-METALÚRGICO DEL CERRO DE LOS ALMADENES (OTERO DE HERREROS, SEGOVIA)

El Cerro de los Almadenes es el único yacimiento minero-metalúrgico que muestra una explotación minera en el sur de Segovia en época de ocupación romana (SALAS ÁLVAREZ, 2012: 170). Es más, se le puede considerar como la explotación minera de la antigüedad más importante del centro peninsular (VV.AA., 2014: 178). Se encuentra entre los arroyos de El Escorial y del Quejigal, a un kilómetro de Otero de Herreros, en la provincia de Segovia, y tiene una extensión de 6,30 hectáreas (SALAS ÁLVAREZ,  2014: 150).
En cuanto a los estudios arqueológicos, hay dos llamativos. El primero se realizó en 1979 por Claude Domergue, profesor de la Universidad de Toulouse, que equiparó el yacimiento con una fundación romana. A decir verdad, la parte que excavó está en la zona de la ladera oeste, donde hay bancales artificiales, siendo un área de hábitat (VV.AA., 2015: 199).

“Mapa del yacimiento del Cerro de los Almadenes”
Encontrado en VV.AA., 2015: 200.

Posteriormente, en 2009, se inició el segundo estudio arqueológico por parte de arqueólogos pertenecientes a la Sociedad Española de Historia de Arqueología, a la Universidad de Castilla la Mancha y a la Universidad Complutense de Madrid, donde ya se observaba un poblado romano relacionado con la explotación del mineral del cobre. Así, se conocen actualmente tanto la zona de trabajo con el mineral como la de hábitat. Esta última se relaciona con la administración y almacenamiento, y es llamativo que aún quedan áreas de población en torno al Cerro que no se han podido excavar (VV.AA., 2014: 179).

Las zonas de extracción, de lavado, de machacado y de tostación del mineral están focalizadas hacia el noreste, ya que las bocaminas se encuentran en los mismos arroyos de El Escorial y del Quejigal. En la ladera norte, hay una acumulación de escorias y restos que evidencian tres tipos de hornos romanos, uno de tostación, otro de reducción y otro de reverbero (VV.AA., 2015: 200). Junto a esta ladera, aparecieron materiales como atarjeas (o sistemas de canalización) que se encuentran en relación con los procesos de evacuación del agua que servía para el enfriamiento de los hornos. En esta última zona, también aparecieron restos de un pavimento de grandes lajas y de pavimentos impermeabilizantes, cuya datación puede ser de época augustea, es decir, entre el 27 a.C. y el 14 d.C., aproximadamente.

“Imagen de la excavación del entorno donde se encontraban los hornos”
Encontrada en SALAS ÁLVAREZ, 2014: 160.

Asimismo, hay restos de mineral de cobre y escorias, ya que sus procesos metalúrgicos fueron realizados desde el siglo I a.C. al siglo VI. Principalmente se ha encontrado restos del mineral de cobre en bruto, restos de mineral obtenidos tras la tostación, escorias y lingoteras circulares. Estas últimas servían para recoger unas tortas de metal fundido, para dar forma al metal una vez se enfríe (VV.AA., 2015: 202).

“Fotografías de escorias y de una lingotera redonda”. Encontradas en VV.AA., 2015: 203.

En cuanto a esta zona de trabajo, apenas se puede prestar atención a los restos cerámicos debido a que están muy deteriorados, posiblemente por ser empleados como fundentes en los propios hornos o por caer rodando desde la zona de hábitat (SALAS ÁVAREZ, 2014: 165).

La zona de almacenaje y administración se encuentra hacia el suroeste. Aquí hay restos de un almacén, cuyo suelo es de tierra apisonada, donde aparecieron unos contrapesos de un torcularium (que es una prensa de vino o de aceite). En contraposición con el suelo mencionado, se encontraron unos ricos enlucidos en diversas paredes que contradicen la función de almacenaje del lugar y que ponen en cuestión otras funciones (VV.AA., 2014: 179). La datación de esta zona se corresponde con época tardorrepublicana, es decir, en torno al siglo I a.C. (VV.AA., 2015: 201).

En cuanto a los materiales, de época romana hay varios conjuntos de cerámica de almacenaje, especialmente de tipo dolium (grandes vasijas contenedoras) o ánfora, identificadas como terra sigillata hispánica (que es un tipo de cerámica romana por excelencia que se caracteriza por ser compacta y roja). También se encontraron restos de cerámica de uso común (un a clase de cerámica que se caracteriza por no tener decoración), como es el caso de platos (VV.AA., 2015: 201).


“Imagen de cerámica de uso común”
Encontrada en VV.AA., 2015: 204

En conclusión, el Cerro de los Almadenes aparece como un importante núcleo minero metalúrgico que reúne la producción de la comarca. Es más, según sus estructuras y materiales se cree que estaba bajo la influencia de la ciudad de Segovia bajo el período altoimperial (VV.AA., 2015: 201). Esto tiene sentido porque se ha encontrado mediante, una prospección arqueológica, una alzada de aspecto romano que va hacia Segovia (VV.AA., 2014: 182).

Bibliografía principal:
-          VV.AA. (2015), “El centro minero-metalúrgico de El Cerro de los Almadenes (Otero de Herreros, Segovia)”. En: Martínez Caballero, S. y Vilches Crespo, S. (coords.) Imago Vrbis Romae. Ciudades romanas de Segovia, Diputación de Segovia, pp. 199-204.
-          VV. AA.  (2014): “Proyecto de investigación arqueometalúrgico en el Cerro de los Almadenes (Otero de Herreros, Segovia)”, en Arqueología y Patrimonio. XI Congreso Internacional sociedad y patrimonio, Valladolid, pp. 178-190.
Bibliografía secundaria:
-          SALAS ALVAREZ, J., SAN CLEMENTE GEIJO, P. y SEBASTIÁN REQUES, E. (2012): “(Otero de Herreros, Segovia): Evolución y transformación”, en El Patrimonio Minero y Metalúrgico a lo largo de la Historia. Libro de Actas del Séptimo Congreso Internacional sobre minería y metalurgia históricas en el sudoeste europeo, Teruel, pp. 107-122.
-          SALAS ALVAREZ, J. y AYARZAGÜENA SANZ, M. (2014): “El poblado minero-metalúrgico de El Cerro de los Almadenes (Otero de Herreros, Segovia)”, en Revista Onoba 2, Universidad de Huelva, pp. 153-182.  

ELENA HARO CAÑADA
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016 – 2017