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martes, 24 de enero de 2017

Planier 2 & Riches Dunes

Otros dos yacimientos de pecios que vale la pena comentar por su contenido en cobre son el Planier 2 y el Riches Dunes. Los dos, según los análisis isotópicos, tienen lingotes pertenecientes a esas famosas y explotadas minas de la Faja Pirítica Ibérica del Suroeste.


Planier 2.

Es el yacimiento arqueológico de un pecio de Marsella, al este de la Isla de Planier. El cargamento consistía en Ánforas de tipo Dressel 20 y se conocían unos 50 lingotes de cobre provenientes la Bética datados en el siglo II después de Cristo. Alrededor del año 1960 sufrió innumerables saqueos, por lo que el número de lingotes bajó considerablemente. Actualmente son solo tres los lingotes de cobre recuperados de esta embarcación.

La figura de estos metales, y procediendo de donde proceden, no puede ser muy diferente a los demás. Nos encontramos con una forma plano-convexa de un diámetro entre 42-45 cm, grosor de entre 13-14 km y la media de peso oscila alrededor de los 97 kilogramos, siendo. Los tres lingotes tienen sellos en sus caras superiores. Uno de ellos tiene la marca del peso, en números romanos, siendo este 297 libras.

Otro de los lingotes tiene unos sellos bastante extraña, un poco difícil de leer debido a las concreciones pero se ha especulado bastante sobre el tema. Las letras más destacadas son PRO, lo que se ha interpretado como PRO(curator), pero también se pueden leer las letras COL, lo que algunos interpretan como (porti)COL(oniae). No se sabe a ciencia cierta que significan los sellos y tampoco se han visto otros sellos parecidos dentro en los demás precios, pero donde los demás son del siglo I d.C., este es de un siglo después.


Richer Dunes.

Es un yacimiento del noreste de Adga, Hérault, donde se han encontrado 5 lingotes de oro. Está datado en el siglo I d.C., alrededor del año 50. Junto a los lingotes se han encontrado otros 17 de plomo y ánforas de aceite del tipo Dressel 20. Estos lingotes son un poco diferentes a los anteriores, pues son de tipo troncocónico, en forma de flan y no de torta. El diámetro oscila entre 44,5 y 52,5 cm y el grosor está entre 8 y 11 cm. Son los lingotes más largos y más pesados conocidos de este tipo, ya que pesan desde 50/52 hasta 84 kg.


En dos de los lingotes se ven los sellos LIH, QMF y en todos se encuentra el sello de DVL. Aun no se ha encontrado el significado de estos sellos aunque se especula que puede estar relacionado con la casa donde se fabricaron. También hay que destacar una cosa parecida a la de Planier 2, pues nos encontramos tres de los lingotes con el peso en libras escrito en números romanos, siendo estos CCXXXXIII, CCLXXIIII, CCXLIIX. Las medidas son bastante parecidas en diámetro al yacimiento Albufereta, cuyos lingotes también son troncocónicos, pero el grosor es un poco más pequeño que el del yacimiento español. 

Bibliografía
RICO, C. y  DOMERGUE, C. (2014) “Les itinéraires du cuivre et du plomb hispanique à l'époque romaine dans le monde méditerranéen”, La Corse et le monde mediterraneen des origines au moyen-âge: Échanges et Circuits Commerciaux actes du colloque de Bastia – 21-22 novembre 2013, pp. 135 – 168.
RICO, C., KLEIS, S., JÉZÉGOU, M. y  DOMERGUE, C. (2011) “Les lingots de cuivre de l’épave romaine Plage de la Corniche 6 à Sète et le commerce du cuivre hispanique en Méditerranée occidentale”, Revue archéologique de Narbonnaise, vol. 44 pp. 57 – 60.
RICO, C.; LAHAYE, Y., KLEIN, S., BREY, G., VON KAENEL H.M. y  DOMERGUE, C. (2007) “Roman Copper Ingots from West Mediterranean Underwater Sites. Chemical Characterisation and Provenance studies trough Lead- and Copper Isotope Analyses”, Journal of Roman Archaeology, 20, pp. 202 – 221.
CAMPOS CARRASCO, J.M., PÉREZ MACíAS, J. A. y VIDAL TERUEL, N. (2016)  Las caetarie del litoral onubense en Época Romana, Huelva: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Huelva, págs 222. 


Mihaela Adina Ceti 
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016 – 2017

El comercio de los lingotes de cobre y sus zonas mineras

Zonas mineras de las cuales proceden algunos de los lingotes de los yacimientos subacuáticos.

Como hemos visto hasta ahora, uno de los principales focos de producción y comercio del cobre y el plomo es la Península Ibérica, más concretamente la Bética. Referente al cobre, los análisis isotópicos de los lingotes nos han ayudado a determinar que minas eran las más empleadas por los romanos durante el Primer siglo d.C., y principios del segundo en el caso de Riches Dunes. Los principales colaboradores a la hora de corroborar los resultados son la Universidad W. Goethe de Frankfurt y el laboratorio arqueológico de TRACES de la Universidad de Toulouse-Le Mirail.  Hay tres zonas principales de las que se puede hablar:

·         la zone Sud-Portugaise” con las iniciales SPZ. Corresponde a la Faja Pirítica Ibérica del Suroeste y toca a Portugal pero también parte de España, estando antiguamente dentro del radio de la Bética. Algunas de los lugares mineras más destacadas son Tharsis, Riotinto, Sotiel Coronada, etcétera.

A esta zona, los análisis han determinado que pertenecen varios de los pecios más famosos, como por ejemplo  Sud-Lavezzi 2 con sus 237 lingotes, Lavezzi 1 con 21 lingotes, Planier 2 con 50 lingotes de los cuales solo se han podido rescatar 3, Riches Dunes con 5 lingotes y por último, Plage de la Corniche 6 con 11 lingotes de cobre.

No se han analizado los lingotes de Chipiona (Cádiz), pero el hecho de que presente las mismas características y el borde liso que los lingotes de la Plage de la Corniche 6 (Figura 1.) nos puede hacer deducir que proviene de la misma zona. El único inconveniente es el peso, puesto que los de Chipiona son más ligeros que los de Corniche 6.
Figura 1. Lingote Chipiona (Derecha) (RICO y DOMERGUE, 2010: 174)
Lingote Plage de la Corniche 6 (Izquierda) (RICO,  KLEIN,  JÉZÉGOU  y  DOMERGUE, 2011: 65)

Las dos siguientes zonas, con sus respectivas minas, son las menos productivas en cobre, al menos desde el punto de vista de los yacimientos analizados, pues los de la Península Ibérica se han visto excluidos del análisis isotópico del conjunto, necesario para sacar una conclusión más verídica; eso no quiere decir  que algunos de los yacimientos no haya realizado el análisis por su cuenta. Los que no han entrado ese análisis conjunto han sido: Chipiona, Pecio del Cobre (Cádiz), La Albufereta y Cap Prim (Xábia).

·         la zone Ossa-Morena” con las respectivas iniciales OMZ. Corresponde a España, más concretamente a la provincia de Cordoba pues toca tanto por el noreste, como por el sureste, este provincia. Uno de los lugares más destacados es Fuenteobejuna. Tampoco hay que olvidarse de Azuaga, en la provincia de Extremadura.

No se ha encontrado ningún pecio con cobre que provenga exclusivamente de esta zona, puesto que los que se han analizado siempre han dado una parte (mayor, eso sí) de la zona OMZ, pero también con componentes de la SPZ, por lo que cabe preguntarse si había algún tipo de intercambio de cobre a nivel provincial entre los metaleros de la zona.

Algunos de los pecios son: Aresquiers 5 con 6 lingotes de cobre, Colonie des Mouettes con 9 lingotes aunque deberían de ser 29, Môle Richelieu (Agde) con 3 lingotes y Baie de l’Amitié (Agde) con 2 lingotes.  Un pecio especial, con la misma cantidad de cobre proveniente de OMZ como de SPZ es el de Au large de Marseillan con un lingote, aunque hay la duda de si eran tres.

·         la zone Centre-Ibérique” como CIZ. Corresponde a Alcudia, La Serena, Los Pedroches, Linares y la Carolina. El único yacimiento con la composición isotópica que se sitúa en este yacimiento es a lo largo de Maguelone con presuntamente trece lingotes.


Figura 2. Principales zonas mineras.
(RICO,  KLEIN,  JÉZÉGOU  y  DOMERGUE, 2011: 65)

Por último, hay que hacer una crítica al artículo y a las fuentes francesas puesto que los únicos pecios con sus respectivos lingotes analizados son de origen francés o como mucho de origen italiano. Los pecios encontrados en la costa de la Península son marginados de cualquier estudio, aun cuando ya presentan todos sus análisis y sus respectivos estudios.

Bibliografía
RICO, C. y  DOMERGUE, C. (2014) “Les itinéraires du cuivre et du plomb hispanique à l'époque romaine dans le monde méditerranéen”, La Corse et le monde mediterraneen des origines au moyen-âge: Échanges et Circuits Commerciaux actes du colloque de Bastia – 21-22 novembre 2013, pp. 135 – 168.
RICO, C., KLEIS, S., JÉZÉGOU, M. y  DOMERGUE, C. (2011) “Les lingots de cuivre de l’épave romaine Plage de la Corniche 6 à Sète et le commerce du cuivre hispanique en Méditerranée occidentale”, Revue archéologique de Narbonnaise, vol. 44 pp. 57 – 60.
LIOU, B. y  DOMERGUE, C. (1990) “Le commerce de la Bétique au 1er siècle de notre ère. L’épave Sud-Lavezzi 2 (Bonifacio, Corse du sud)”,Archaeonautica 10, pp. 11 – 123.
DOMERGUE, C. (2009)“Les mines romaines du Sud-ouest de la Péninsule Ibérique”, Ríotinto. Historia, patrimonio minero y turismo cultural, pp. 27 – 45.
RICO, C.; RAUZIER, M.; KLEIN, S.; LAHAYE, Y.; BREY, G.; VON KAENEL, H. y  DOMERGUE, C. (2005-2006) “La provenance des lingots de cuivre romains de Maguelone (Hérault, France). Étude archéologique et archéométrique”, RAM 38-39, pp. 459 – 472.
RICO, C. y  DOMERGUE, C. (2010) “Nuevos documentos sobre el comercio de los metales hispánicos en la época romana. Los lingotes de Chipiona (Cádiz)”, Habis 41, pp. 163 – 184.


Mihaela Adina Ceti 
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016 – 2017


lunes, 23 de enero de 2017

La playa de Sète (Occitania)

El pecio de la Plage de la Corniche 6

El pecio se encuentra en la orilla de la playa de Sète, en una zona más pequeña con el sobrenombre de Corniche. El yacimiento arqueológico ha sido denominado en si Plage de la Corniche 6 por lo que nos referiremos a el con este nombre. Es importante tener en cuenta que el estudio de este yacimiento por parte de Jézégou, Domergue, Rico y Klein ha sido exhaustivo. No se han conformado solo describir las características de los lingotes de cobre, sino que han realizado análisis de isotopos de plomo del metal y han elaborado una teoría sobre la cual fácilmente se puede fundar el comercio del cobre de la Península Ibérica. 

Son once los lingotes de cobre encontrados en este yacimiento. Estaban posicionados en cinco pilas sobre una posidonia oceánica, una planta acuática que había protegido el yacimiento. Nada más ser descubierto en el año 2009 se buscaron desesperadamente restos de madera, puesto que la planta debería haber ayudado a su preservación, pero no hubo suerte puesto que debajo de la planta el contacto con la capa rocosa estaba asegurado, creando así un ambiente poco favorable para la madera. Los arqueólogos no se rindieron y siguieron buscando ya que la capa rocosa explicaba la falta de madera pero no así de los clavos y demás escoria metálica. Rastrearon el fondo del mar,  encontrando madera a unos 100 metros al noroeste del yacimiento pero no se pudo relacionar con los once lingotes de cobre. Sí, se encontraron otros dos lingotes de cobre pero se sentenció que estos no pertenecían a este yacimiento al igual que la madera.

Las características de los lingotes son iguales a la de los otros yacimientos con pecios provenientes de la Península Ibérica y más concretamente con metal de la Bética. Son  plano-convexos, en forma de torta, con una superficie por lo general ligeramente abultada. El fondo de estos lingotes es un poco más cóncavo que algunos encontrados en los demás yacimientos, como por ejemplo el de Sud-Lavezzi 2, cuyo fondo parece casi plano en alguno (en este particular ejemplo, es verdad que con la cantidad de lingotes es muy difícil dar una media exacta de cuantos tienen un fondo más cóncavo o no). Otro detalle a destacar, y que no siempre sale en los demás lingotes encontrados en los pecios, es que estos presentan en la cara superior un borde liso de una anchura de entre 3 a 6 milímetros que solo se ha podido observar con dificultad en otro yacimiento, siendo este el de Chipiona, en Cádiz.

El diámetro superior de los lingotes oscila entre los 47 cm y unos 32 cm en la parte inferior. El grosor de la pieza tiene una media de 9 cm y el peso medio oscila entre los 75,5 kilogramos. Estos lingotes vienen a ser los más grandes y pesados hasta la fecha; sobrepasando los lingotes de Port-Vendres II que hasta el descubrimiento de Corniche 6 habían sido considerados los mayores realizados en el siglo I d.C.  

Una excepcional característica de estos lingotes de cobre es que algunos tienen el peso (libras) escrito en números romanos en el pequeño borde liso. Así pues nos encontramos con los lingotes 1, 2, 3, 5, 6, 10 y 11 marcados con el peso en números romanos y una media de 76,800 kilogramos aproximadamente entre estos lingotes. Otras marcas que destacan de estos son los sellos cuya forma más frecuente es QME, DVL, TVV. Se ha intentado descifrar que significado tienen las iniciales de los sellos, pero no se ha podido encontrar ninguna combinación satisfactoria. Por ahora solo hay un consenso en que la Q viene de Quintus y la D viene de Decimus, más allá, se desconoce.

En el microsonda posteriores se ha determinado que casi todos los lingotes de cobre tienen un 99% de pureza, menos el número 7 que también contiene plomo ligero, arsénico, antimonio y azufre.  Los análisis isotópicos han determinado que indudablemente estos lingotes están relacionados con la Bética, principalmente con el Cinturón Pirita.

Bibliografía 
  •     RICO, C. y  DOMERGUE, C. (2014) “Les itinéraires du cuivre et du plomb hispanique à l'époque romaine dans le monde méditerranéen”, La Corse et le monde mediterraneen des origines au moyen-âge: Échanges et Circuits Commerciaux actes du colloque de Bastia – 21-22 novembre 2013, pp. 135 – 168. 
  •        RICO, C., KLEIS, S., JÉZÉGOU, M. y  DOMERGUE, C. (2011) “Les lingots de cuivre de l’épave romaine Plage de la Corniche 6 à Sète et le commerce du cuivre hispanique en Méditerranée occidentale”, Revue archéologique de Narbonnaise, vol. 44 pp. 57 – 60.
  •     LIOU, B. y  DOMERGUE, C. (1990) “Le commerce de la Bétique au 1er siècle de notre ère. L’épave Sud-Lavezzi 2 (Bonifacio, Corse du sud)”,Archaeonautica 10, pp. 11 – 123. 
  •  DOMERGUE, C. (2009)“Les mines romaines du Sud-ouest de la Péninsule Ibérique”, Ríotinto. Historia, patrimonio minero y turismo cultural, pp. 27 – 45.


Mihaela Adina Ceti 
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016 – 2017


domingo, 22 de enero de 2017

Sud-Lavezzi 2 (Estrecho de Bonifacio)

Introducción a Sud-Lavezzi 2


Se trata de un yacimiento arqueológico subacuático encontrado en el medio del estrecho de Bonifacio, a unos 42 metros de profundidad y junto a otros dos, descubiertos en el espacio de cuatro años (Sud-Lavezzi 1 al Norte y Sud-Lavezzi 3 al Sur). Se les pusieron la designación de “Sud” a estos tres yacimientos para evitar confusiones con los encontrados en el archipiélago de la Isla de Lavezzi, que tienen la misma denominación y están numerados por orden de descubrimiento (Ejemplo claro, Lavezzi I). El yacimiento esta datado entre en el 20 y el 30 d.C., como aproximación. El tipo de ánforas, así como la forma y los sellos encontrados sobre el metal de cobre, nos indica de donde puede proceder dicho cargamento y es del Sur de la Península Ibérica, más concretamente de las minas de la Bética. No se saben las causas del hundimiento de tres navíos, uno tan cerca de otro, pero si se ha hecho un plano (Figura 1.) sobre la disposición del material arqueológico en el momento de su hundimiento. Había lingotes de cobre tanto al principio del navío, como al final, y con algunos que otros en el medio. Aparte de los lingotes de cobre también se han encontrado lingotes de plomo y parte de la madera del barco, que se ha preservado bajo el peso de las ánforas y del metal.


Figura 1. Posición del material arqueológico en el pecio.
(LIOU y  DOMERGUE, 1990: 16)

Durante las cuatro campañas se recuperaron 237 lingotes de cobre (unos cien solo en las últimas dos campañas), de un peso conjunto de 4,4 toneladas. Se ha determinado que el número correcto de lingotes habría superado los 300 y que el peso habría oscilado alrededor de las 5’6 toneladas. Unos 100 lingotes de plomo con 5’2 toneladas, más las 5’6 toneladas de cobre, más las 300 ánforas de unas 15 toneladas, darían un peso  25’8 – 26 toneladas hundidas en el estrecho del Bonifacio, y se cree que el navío ha tenido que sufrir expolio, pues solo se encontró una capa superior de las ánforas, más los lingotes restantes de cobre que han desaparecido, lo que hace de este cargamento el más grande encontrado hasta la fecha y nos habla del valor de los productos Béticos durante el Alto Imperio Romano.


Figura 2. Grosor de los lingotes de Cobre.
(LIOU y  DOMERGUE, 1990: 98)

La forma de los lingotes de Sud-Lavezzi 2 es muy parecida a la forma de los de Chipiona, en Cádiz; plano-convexos, en forma de torta y un poco achatados en la superficie. El grosos varía entre los 2 y los 8 centímetros, siendo de los más finos el número 001 (entre 2 y 4’5 cm) y de los más gruesos el 047 (Figura 2). El diámetro superior de los lingotes oscila entre los 25 y los 37’5 cm y el más inferior entre los 20 y 30 centímetros. El peso tiene una media de 18’7 kilogramos pero las piezas pueden variar desde 10 hasta los 28’5 kilogramos, siendo una excepción el lingote 031 y 032 con un peso de 1 y 1’5 kilogramos respectivamente.


Figura 3. Rutas de los navíos desde la salida de Cádiz con el metal.
(RICO y  DOMERGUE, 2014: 153)

El estudio de Christian Rico, al igual que el de Carlos de Juan, muestran las posibles rutas del comercio con el Imperio. El metal de las minas de Sierra Morena habría sido cargado en las naves de Cádiz y de ahí bordeando la costa Hispana hasta las Baleares y luego a mar abierto hasta pasar por el Estrecho del Bonifacio; que fue donde se encontraron estas tres naves, aparte de las Lavezzi encontradas en el archipiélago de la isla con el mismo nombre (Figura 3.) . Lavezzi I es otro de los pecios con lingotes de cobre provenientes de la Península Ibérica por lo que la hipótesis sobre las rutas empleadas para el comercio cada vez cogen más fuerza.  



Bibliografía

  • LIOU, B. y  DOMERGUE, C. (1990) “Le commerce de la Bétique au 1er siècle de notre ère. L’épave Sud-Lavezzi 2 (Bonifacio, Corse du sud)”,Archaeonautica 10, pp. 11 – 123. 
  • DOMERGUE, C. (2009)“Les mines romaines du Sud-ouest de la Péninsule Ibérique”, Ríotinto. Historia, patrimonio minero y turismo cultural, pp. 27 – 45. 
  • RICO, C. y  DOMERGUE, C. (2010) “Nuevos documentos sobre el comercio de los metales hispánicos en la época romana. Los lingotes de Chipiona (Cádiz)”, Habis 41, pp. 163 – 184. 
  • RICO, C. y  DOMERGUE, C. (2014) “Les itinéraires du cuivre et du plomb hispanique à l'époque romaine dans le monde méditerranéen”, La Corse et le monde mediterraneen des origines au moyen-âge: Échanges et Circuits Commerciaux actes du colloque de Bastia – 21-22 novembre 2013, pp. 135 – 168. 

Mihaela Adina Ceti 
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016 – 2017

sábado, 21 de enero de 2017

Maguelone (Hérault, Francia)

Los lingotes de cobre de Maguelone I.

En marzo de 2004 un pescador, de nombre Denis Pons, descubre un lingote en la costa de Frontignan (Hérault) a unos quince metros de profundidad. El proyecto arqueológico cayó en manos de Michèle Rauzier, presidente del departamento de arqueología de Hérault. La primera campaña tuvo lugar durante el mes de julio y se llevó a cabo gracias a los materiales del Club de buceo Octopus, Palavas-les-Flots (Hérault).

En este naufragio brilla por su ausencia cualquier otro material arqueológico que no sea el cobre, salvo contadas excepciones. Se han encontrado un par de varillas de hierro pegadas a uno de los lingotes, debido a las concreciones pero ningún ánfora o restos de madera del pecio.  La parcela sobre la cual se encontraron los lingotes tenía una medida de 8x8 metros con un fondo rocoso y en ciertas partes arenoso, además, no seguían ningún patrón dentro del espacio acotado. La principal duda que ocasiona este yacimiento arqueológico subacuático es su hubo o no expolio de parte del cargamento, tanto por la disposición poco cuidada de los lingotes de cobre como por los pocos materiales arqueológicos encontrados y teniendo en cuenta que los análisis isotópicos han revelado que los lingotes venían del sur de Andalucía, concretamente de las minas de Sierra Morena. Algunos de los distritos mineros que contribuían con este tipo de metal, según Rico y Domergue, eran: Linares, Andújar-Montoro, Azuaga-Fuenteobejuna, etcétera.

La forma de estos lingotes no es troncocónica, sino más bien plano-convexa, pues tiene forma de torta y la parte de arriba está más achatada que en La Albufereta o Port-Vendres II. Son bastante parecidos a los lingotes de Chipiona y el peso encaja más con este yacimiento que con el Sud-Lavezzi 2, aunque la diferencia tampoco es tan abismal. El peso del pecio de Chipiona esta entre los 13 y los 20 kilogramos, mientras que el de Sud-Lavezzi 2 oscila entre 12 y 28 kilogramos siendo más frecuentes los más pesados por la cantidad de toneladas que acaba toneladas que se acaban acumulando después (alrededor de 4 toneladas). El pecio de Maguelone I tiene unos lingotes con un beso que oscila entre los 12 y los 15 kilogramos. El diámetro de la cara superior tiene entre 25 y 27 cm, y el diámetro de la cara inferior oscila entre 19 y 22 centímetros; con un espesor de 4 centímetros por lo general. El diámetro superior de los lingotes de Sud-Lavezzi 2 está comprendido entre el 25 y 37,5 centímetros, por lo que podemos decir que Maguelone I está dentro de algunos estándares pero no de otros. También hay que tener en cuenta que el pecio Sud-Lavezzi 2 tiene una carga mayor, con 235 lingotes de cobre, algunos lingotes de oro y ánforas de todo tipo, algo que al yacimiento de Maguelone I claramente le falta.



Figura 1. Principales zonas mineras del sur de la Península y ruta hacia la costa francesa.
(RICO,  RAUZIER,  KLEIN,  LAHAYE,  BREY,  VON KAENEL  y  DOMERGUE, 2005-2006: 460)


Se ha buscado el área de composición isotópica y se ha encontrado que pertenece al sur de España, más concretamente hay algunas coincidencias con la zona de los Pedroches, pero se necesita hacer un análisis más detallado de los componentes de las otras zonas del sur de la Península Ibérica para estar más seguros. Lo que si deja claro el yacimiento es que no hay cobre proveniente del Egeo, Chipre, Cerdeña o de la Toscana. El análisis no coincide con ninguno de esos lugares, por lo que queda claro que la hegemonía del comercio del cobre en esta zona la lleva la Bética, además de que el emplazamiento donde se ha encontrado el yacimiento puede dar pie a una nueva teoría sobre los viajes comerciales. De Juan habla de la ruta Costa Peninsular – Baleares – Estrecho del Bonifacio para ir a Roma, pero debido a la cantidad de pecios en la zona Sur de Francia bien podrían haber ido con la intención de hacer una ruta Costa hispánica – Costa francesa – Estrecho de Bonifacio – Roma. 


Bibliografía

·                     RICO, C.; RAUZIER, M.; KLEIN, S.; LAHAYE, Y.; BREY, G.; VON KAENEL, H. y  DOMERGUE, C. (2005-2006) “La provenance des lingots de cuivre romains de Maguelone (Hérault, France). Étude archéologique et archéométrique”, RAM 38-39, pp. 459 – 472. 
·                     RICO, C. y  DOMERGUE, C. (2010) “Nuevos documentos sobre el comercio de los metales hispánicos en la época romana. Los lingotes de Chipiona (Cádiz)”, Habis 41, pp. 163 – 184.  
·                     LIOU, B. y  DOMERGUE, C. (1990) “Le commerce de la Bétique au 1er siècle de notre ère. L’épave Sud-Lavezzi 2 (Bonifacio, Corse du sud)”,Archaeonautica 10, pp. 11 – 123. 
·                     DOMERGUE, C. (2009)“Les mines romaines du Sud-ouest de la Péninsule Ibérique”, Ríotinto. Historia, patrimonio minero y turismo cultural, pp. 27 – 45. 

Mihaela Adina Ceti 
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016 – 2017

La Albufereta (Alicante)

El pecio romano de la Albufereta y su posible ruta.


Otro hallazgo casual de un pecio con cargamento de lingotes de cobre se ha producido, en el año 2002, en la Albufereta, en la provincia de Alicante, a pocos kilómetros de la costa y a unos 5 metros de profundidad. El fondo marino presentaba una ligera inclinación hacia el N-W y sobre este se encontraban las ánforas del tipo Dressel 20, junto con 11 lingotes de cobre y por debajo de ellos unas pocas vigas de madera que habían resistido al paso del tiempo y al agua salada. El yacimiento no está del todo datado, se ha dicho que debe rondar entre el 50-70 d.C., unos años antes o a principios de la Dinastía Flavia.  


Figura 1. Situación del Pecio
(BERNI MILLET  y AGUILERA MARTÍN, 2007: 231)


Los once galápagos de cobre, de casi una tonelada, tienen forma troncocónica, o también llamados tipo flan, con un diámetro de 45-50 centímetros en la cara inferior y 25-30 centímetros en la cara superior; siendo la altura de entre 12-17 centímetros. Debido a la falta de análisis de los lingotes no se puede saber a ciencia cierta de donde proviene y hacia donde era su destino, por lo que solo se puede especular sobre el tema.

Figura 2. Situación del Pecio
(BERNI MILLET  y AGUILERA MARTÍN, 2007: 237)


Con los datos de otros precios hundidos podemos trazar una ruta para este yacimiento al carecer de los estudios y los análisis necesarios para confirmarlo. Los pecios, contemporáneos a este, que se han hundido en las costas de la Península Ibérica y en el Estrecho de Bonifacio dejan suponer cual podría haber sido la ruta comercial. Los galápagos de Santi Petri (Cádiz) nos dan un posible inicio de la ruta. Es probable que este pecio haya partido de un puerto como el de Cádiz con cargamento de ánforas y lingotes (procedentes de Sierra Morena) por la costa Norte de África y Sur de la Península Ibérica. La ruta más fácil tras haber pasado las Columnas de Hércules habría sido bordeando la costa Hispánica hasta llegar a las Islas Baleares y de ahí a mar abierto hasta Córcega y Cerdeña, cuyas costas forman el Estrecho de Bonifacio, donde se han hundido otros pecios como, por ejemplo, el más famoso y cargado, Sud Lavezzi 2 (con 237 lingotes de cobre). Está es una de las tantas suposiciones que se han hecho sobre las rutas, aunque, es verdad, que el pecio bien habría podido bordear toda la costa hispánica y francesa hasta llegar a su destino (DE JUAN, 2009: 140).

Lo cierto es que este pecio presentaba unas dimensiones muy pequeñas comparado con algunos de los hundidos en el estrecho del Bonifacio. Cayó ante el mal avance del tiempo en la costa de la Albufereta, por lo que nos deja más dudas que respuestas sobre cómo se ha podido producir el comercio de Hispania con el Imperio Romano y el porqué de las dimensiones de la nave cuando en las fuentes, tanto escritas como algunas arqueológicas, el comercio con Roma siempre se realizado en naves de mayores dimensiones. 


Bibliografía

  • RICO, C. y  DOMERGUE, C. (2014) “Les itinéraires du cuivre et du plomb hispanique à l'époque romaine dans le monde méditerranéen”, La Corse et le monde mediterraneen des origines au moyen-âge: Échanges et Circuits Commerciaux actes du colloque de Bastia – 21-22 novembre 2013, pp. 135 – 168. 
  • BERNI MILLET, P. y  AGUILERA MARTÍN, a. (2007) “El pecio romano de la Albufereta (Alicante): un documento de época pre-flavia”, Actas V Jornadas Internacionales de Arqueología Subacuática. (Gandía, 8 a 10 de noviembre de 2006), pp. 231 – 246. 
  • DE JUAN, C. (2009) “La bahía de l'Albufereta (Alicante). Una "statio" náutica en el levante peninsular”, SAGVNTVM (P.L.A.V.), 41, pp. 129 – 148. 


Mihaela Adina Ceti 
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016 – 2017

miércoles, 4 de enero de 2017

Port-Vendres II (Pirineos Orientales, Francia)

Los lingotes de cobre poco estudiados de Port-Vendres.

Uno de los hallazgos más importantes para el estudio de la economía Bética es el pecio de Port-Vendres II encontrado en 1972 en la bahía de Portvendres y fechado en el siglo I d. C., más concretamente alrededor del año 42. Entre estos restos se han encontrado ánforas y lingotes de estaño, cobre y plomo. (BERNI MILLET, 2008: 52)

El aspecto más destacado de este cargamento es la forma extraña de los lingotes de estaño, los cuales han sido estudiados en profundidad, además de los productos que se transportaban en las ánforas encontradas. Los lingotes restantes, de plomo y de cobre, no han tenido especial relevancia, por lo que el estudio sobre ellos ha sido más bien escaso.

Los lingotes de cobre encontrados en este pecio son troncocónicos, de grandes dimensiones y en la parte central son ligeramente cóncavos (Fig. 2 y 3). Estos lingotes presentaban una capa gruesa de óxido con muchos fragmentos cerámicos incrustados debido al brutal hundimiento. Antes de la limpieza no se podía leer nada, pero después se pudo constatar que los lingotes estaban marcados con las letras MARCUS HELU(ius) (Fig. 1) (DI PALMA, 2014: 221).
Figura 1. Sellos del lingote de cobre  
(DI PALMA, 2014: 221)

El primer lingote de cobre descubierto tenía un peso de 87, 800 kg (Fig. 2 y 3) y unas medidas más o menos en la media de los demás lingotes. Lo que caracteriza a estos lingotes es la homogeneidad de las medidas así como el enorme peso hasta el descubrimiento de la “Plage de la Corniche 6”, con unos lingotes igual de pesados. (COLLS, ÉTIENNE, LEQUÉMENT, LIOU y MAYET, 1977: 18)

Figura 2 y 3. Primer lingote de cobre  
(COLLS, ÉTIENNE, LEQUÉMENT, LIOU y MAYET, 1977: 18)



Mediante los análisis de los lingotes de plomo y de cobre se sabe que su procedencia es del sur de la Península Ibérica, concretamente de las minas de Sierra Morena, lo que destaca la importancia del comercio hispano en tiempos romanos. El  Port-Vendres II probablemente había iniciado su camino desde la Península con un destino fijo en Roma pero su viaje se vio frustrado de forma brusca en las costas de la Galia. (BLÁZQUEZ, 1988: 209)



Bibliografía

Principal
  • BLÁZQUEZ, J.M. (1988) “Hispania en época julio-claudia”, Estudios sobre la Tabula Siarensis, Anejos de Archivo Español de Arqueología IX,  pp. 201 – 232.
  • COLLS, D.; ÉTIENNE, M. R.; LEQUÉMENT, R.; LIOU, B. y MAYET, F. (1977) “L'épave Port-Vendres II et le commerce de la Bétique à l'époque de Claude”, Archaeonautica, 1,  pp. 3 – 145.
  • BERNI MILLET, P., (2008) Epigrafía anfórica de la Bética: nuevas formas de análisis, Barcelona: Universidad de Barcelona.
  • DI PALMA, P., (2014) L'Histoire des marques depuis l'antiquité jusqu'au Moyen Âge, Paris: Société des Écrivains.


Mihaela Adina Ceti 
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016 – 2017

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Chipiona (Cádiz)

Los dieciséis lingotes de cobre del pecio de Chipiona (Cádiz). Análisis de los lingotes y conjeturas durante el breve período de 2009 – 2011.

El descubrimiento de los lingotes tuvo lugar en el año 1992 durante el dragado del agua cerca de la desembocadura del Guadalquivir, por unas obras previstas en la playa de la Regla en Chipiona. Fue debido a esta actividad que se hallaron 22 lingotes romanos, de los cuales, 4 de plomo y 18 de cobre aunque solo 16 llegaron al Museo Provincial de Cádiz. El control arqueológico de dicho hallazgo fue pobre en su momento pero, por las características comunes, se llegó a un conceso en el cual se dijo que era solo un pecio el trasportaba los 22 lingotes romanos, cobre y plomo juntos.

Los lingotes de cobre siguen la tradición de la Edad del Bronce Antigua y tienen forma plano-convexa, parecida a una torta, pero con unos remates ligeramente oblicuos. En la cara superior presenta mucha rugosidad y está rematada por una banda medianamente lisa de unos 30 o 40 mm. En la cara posterior la mayor parte de los lingotes de cobres presentan una especie de celdillas formadas debido a las vacuolas.


Figura 1. Cuatro lingotes de cobre con sus respectivas características 
(RICO y DOMERGUE, 2010: 174)

El peso, el grosor y las dimensiones de los lingotes son bastante parecidos a los de Sud-Lavezzi 2, hallazgo en el estrecho de Bonifacio, Córcega, de un pecio hundido con 237 lingotes de cobre. En Chipiona nos encontramos con que:
Primero: La dimensión superior oscila entre 270 – 295 mm.
Segundo: La dimensión inferior entre 230 – 245 mm.
Tercero: Grosor izquierdo entre 35 – 52 mm.
Cuarto: Grosor derecho entre 45 – 60 mm.
El punto quinto es en cuanto el peso, que oscila entre los 13,700 kg a 20, 600 kg, siendo el menos pesado el lingote número 13 y el más pesado el 14. En el Sud-Lavezzi 2 el peso de los lingotes de cobre esta entre 12 y 28 kg, salvo dos grandes excepciones en las que los lingotes no llegan a superar los 2 kg, por lo que era muy plausible la hipótesis que en un principio se fue elaborando para ser planteada en el 2010 por Christian Rico y Claude Domergue. Dicha hipótesis fue desbancada con una publicación realizada en el año 2011 por los mismos autores, en colaboración con algunos más, tras el análisis isotópico de plomo de cuatro de estas tortas de cobre (lingotes 1, 2, 3 y 5).


Figura 2. Las localizaciones de los dos precios.
(RICO y DOMERGUE, 2010: 177)

La similitud morfológica entre el hallazgo de Chipiona con el de Sud-Lavezzi 2, además de la proximidad en fechas del hundimiento de los pecios, han llevado a los autores a una conjetura bastante precipitada. Esta intentaba demostrar que los lingotes de cobre de Chipiona procedían de los mismos yacimientos encontrados en la Faja Pirítica Ibérica, en el suroeste de la península, alrededor de Ríotinto, Tharsis, etcétera. El análisis isotópico de plomo de las cuatro tortas de cobre ha demostrado que dicha conjetura estaba muy equivocada. A pesar de las similitudes morfológicas y de algunas similitudes en los sellos de las piezas (Q. ANT en Chipiona y Q. ANTO en Sud-Lavezzi 2), estos dos pecios con lingotes de cobre provenían de minas de cobre romanas totalmente distintas. El cobre del pecio de Chipiona provenía principalmente de la parte central y oriental de Sierra Morena, lo que está más en concordancia con el lugar donde ha sido hallado. El metal procedente de Sierra Morena se solía cargar en Hispalis (Sevilla), para ser llevado por el Guadalquivir, directamente al mar y luego a cualquiera de los destinos lugares romanos, mientras que el metal de la Faja Pirítica Ibérica raras veces se llevaba a Hispalis para ser cargado en los pecios.

Lo que demuestra este hallazgo es que el metal de la Península Ibérica, haciendo hincapié en el cobre, era especialmente valorado por los romanos para el comercio. Además, según el análisis por microsonda, se ha revelado que las tortas contienen un cobre puro y homogéneo con muy poca presencia de otros metales, como por ejemplo el plomo, estaño, plata, arsénico, etcétera, lo que da especial validez a la idea sobre el alto valor del metal hispano. 


Bibliografía

Artículos Principales
  • RICO, C. y  DOMERGUE, C. (2010) “Nuevos documentos sobre el comercio de los metales hispánicos en la época romana. Los lingotes de Chipiona (Cádiz)”, Habis 41, pp. 163 – 184. 
  • RICO, C.;  DOMERGUE, C.; TRINCHERINI, P. R.; QUARATI, P.; KLEIN, S. y NESTA, A. (2011) “Sobre el origen de los lingotes de Chipiona. Aportaciones del Método de los isótopos del plomo”, Habis 42,  pp. 191 – 207.


                                                                Artículos Secundarios

  • LIOU, B. y  DOMERGUE, C. (1990) “Le commerce de la Bétique au 1er siècle de notre ère. L’épave Sud-Lavezzi 2 (Bonifacio, Corse du sud)”, Archaeonautica 10, pp. 11 – 123. 
  • DOMERGUE, C. (2009)“Les mines romaines du Sud-ouest de la Péninsule Ibérique”, Ríotinto. Historia, patrimonio minero y turismo cultural, pp. 27 – 45. 





Mihaela Adina Ceti 
Arqueología Hispanorromana, Grupo A
Curso 2016 – 2017